
Laura & David
Boda de Laura & David
Un amor forjado entre viajes y sueños: La Boda de Laura y David en Mallorca
Un destino tan especial como su historia
Laura y David son cubanos y llevan más de una década viviendo en Miami. Se conocieron en un aeropuerto, regresando de Cuba, sin imaginar que aquel cruce de caminos marcaría el inicio de su historia. Hoy, después de casi ocho años juntos, han construido una relación sólida y auténtica, compartiendo alegrías, retos y el amor incondicional por su pequeño perrito.
Cuando imaginaron su boda, tenían claro lo que querían: un lugar con carácter, rodeado de naturaleza, donde la música, la buena comida y la compañía fueran los protagonistas. Mallorca, con su luz especial y su energía atemporal, era el escenario perfecto.




¿Qué esperaban y cómo describen su experiencia?
Esto es lo que buscaban
Laura y David querían wedding planners con quienes sentirse realmente cómodos, que comprendieran su visión y les aportaran tranquilidad en cada decisión. Buscaban confianza, experiencia y una comunicación clara y sincera. Nos compartieron su historia, sus ideas y sus expectativas, y juntos diseñamos una celebración pensada para que pudieran vivir cada momento sin preocupaciones.
El resultado: un día auténtico, sin moldes ni fórmulas preestablecidas, reflejando quiénes son y lo que realmente les importa.
Así describen ellos lo que vivieron
“Queríamos una boda romántica y divertida y el equipo de Pasión Eventos nos ayudó a lograrlo.
Vivimos en Miami y realizar una boda en el otro lado del mundo con proveedores completamente desconocidos nos daba un poco de temor inicialmente. Sin embargo, desde que tuvimos la primera llamada con Marián nos sentimos muy cómodos con la decisión de trabajar con ellos.
La mayor parte de la planificación fue con Ívani y agradecemos mucho su paciencia y atención a todos los detalles. ¡Fue maravillosa! Todo fluyó muy bien antes y durante la boda. Los invitados no paran de decirnos lo hermoso, rico y divertido que estuvo todo. Especialmente, nos comentaron lo bien organizado que estuvo todo, de principio a fin. Nuestra única tarea fue relajarnos y disfrutar de nuestro día.
Ívani, Marián y al resto del equipo, como les comenté al terminar la boda, ¡hicieron realidad mi visión y todo quedó mucho más bonito de los que soñamos!
Estamos muy agradecidos pues tuvimos un día tan maravilloso y sin ustedes no hubiese sido posible.❤️
Laura & David”


Un escenario de ensueño: romanticismo y naturaleza
Romántica e íntima celebración en Mallorca
Eligieron un enclave en plena Serra de Tramuntana. Para la ceremonia, un arco asimétrico en el suelo enmarcaba el espacio de forma natural, como si las flores hubieran crecido ahí espontáneamente. El diseño, suelto y orgánico, jugaba con diferentes alturas y texturas, integrándose con el entorno mediterráneo.
La decoración floral, en tonos crema, melocotón y toques lavanda, aportó un equilibrio perfecto entre elegancia y frescura. Rosas, dalias y margaritas se mezclaban con hortensias y delicadas bayas naranjas, creando un escenario natural y sofisticado que se integraba a la perfección con el entorno mediterráneo.


















Cócteles, música y un atardecer mediterráneo
Mientras el sol caía, los invitados disfrutaban de cócteles frescos y conversaciones sin prisas, exactamente como lo habían imaginado. El sonido de la guitarra española y el cajón flamenco aportaban el ritmo perfecto, creando un ambiente distendido y acogedor. Buenas copas, buena música y la mejor compañía: la antesala ideal para lo que venía después.











Una noche de luz, energía y emociones
Una mesa en forma de U, iluminada por velas y adornada con delicados arreglos florales, dio vida a la atmósfera íntima y envolvente que los novios imaginaban. Cada detalle reflejaba su visión: elegancia sin artificios, una estética cuidada pero natural, perfectamente integrada en el paisaje mallorquín.
















Ritmo, conexión y pura celebración
Si algo definió esta boda fue su gente. La pista de baile se llenó desde el primer minuto y la energía no bajó hasta el final. La música fue clave, con una selección pensada para que nadie se quedara sentado. Un grupo en directo puso la banda sonora perfecta, y el ritmo cubano envolvió la noche, contagiando a todos con su energía y haciendo que la fiesta fluyera de manera natural hasta la madrugada.










Gracias por hacernos partícipes de tan maravilloso viaje.
Estas experiencias inolvidables fueron capturadas por Alejandro Crespí y Quatrelemens.
Espero que hayáis podido saborear, aunque sea un poquito, lo que fue ese día tan especial.